Mi nombre es Colleen Ordóñez Muller, me dedico a la fotografía hace 15 años y a retratar  momentos  reales que cuenten una historia a través del tiempo.

Desde pequeña me encantaba documentar cada detalle del entorno con una cámara. Me acuerdo que gastaba mis propinas en cámaras descartables, rollos de fotos, revelado y me la pasaba armando álbumes. También me encantaba observar una y otra vez las fotografías que mi mamá colgaba de mi hermano y de mi  en las paredes de nuestra casa. Provocaban en mi siempre una sensación de felicidad. Pero lo que sin duda disfrutaba más en ese entonces era coger sin permiso la colección de revistas National Geographic de mi papá y esconderme detrás  de un sillón a ver aquellas historias y fotos tan impactantes que aún recuerdo como si fuera ayer. Fue este último episodio en mi vida lo que me llevó   finalmente a estudiar fotografía en europa, donde comienza mi profesión cubriendo eventos de toda índole: culturales, sociales, deportivos, entre otros. Siempre me consideré una persona perfeccionista, lo cual me llevó muchas veces a un enfoque negativo de mis logros y metas e impidió que disfrute el proceso de aprendizaje. Pero entendí a través de mi experiencia fotográfica, que los momentos más hermosos, únicos y reales se encontraban en los momentos más imperfectos y espontáneos.

Logré cumplir uno de mis sueños más importantes; trabajar para la revista National Geographic. Sin embargo, esta  pasión por documentar la vida llegó a su máxima expresión con el nacimiento de mis hijas gemelas. Me sumergí en un universo lleno de gestos y detalles inesperados, que deseaba registrar.

Como fotógrafa, el poder contar una historia captando aquellos momentos cotidianos y especiales que relacionan a las personas y poder compartir con otros lo que ves del mundo es simplemente una maravillosa experiencia de vida. Es quién soy al hacer lo que hago.